Durante su estancia en el centro, el obispo recorrió las instalaciones y tuvo la oportunidad de saludar de forma individual a los residentes, interesándose por su bienestar, su procedencia y su día a día en la residencia. Asimismo, mantuvo conversaciones distendidas con ellos, escuchando sus experiencias y conociendo de primera mano cómo se desarrollan las actividades y la convivencia en el centro.
A lo largo de la visita, también pudo intercambiar impresiones con el equipo profesional de la residencia, conociendo el trabajo que se realiza diariamente y el funcionamiento del centro, así como la atención que se presta a las personas mayores.
Como muestra de agradecimiento, los residentes hicieron entrega al obispo de varios obsequios elaborados por ellos mismos, un gesto que fue recibido con especial aprecio. La visita fue valorada muy positivamente tanto por las personas mayores como por el personal del centro, que destacaron la cercanía y el interés mostrado durante toda la jornada.
Fue un día bonito y alegre para todos los que formamos Grupo Sergesa.



